
La noticia de la visita del presidente de los estados Unidos a Cuba, programada para los días 21 y 22 de marzo, ocupó principales titulares de la prensa internacional y causó admiraciones dentro del país, pesé a los movimientos de acercamiento que se han sucedido desde el 17 D.
Algunos aseguran que el bloqueo a la mayor de las Antillas tiene los días contados, no obstante el tropiezo que representa el debate en el congreso del norte y las intensas campañas que vendrán a favor y en contra.
Algunos aspirantes a la casa blanca, de origen cubano por cierto, dicen que es un error que el presidente Obama venga a Cuba y critican la posición adoptada por su gobierno para acercarse a este país.
Me sumo a los primeros, esos que aseguran que los días del Bloqueo comienzan a flaquear. Una muestra es que se siguen creando grupos de apoyo para su derogación definitiva, sobre la base de No sostener una política sin éxito.
Entre cubanos seguimos de cerca el tema y creo que un paso sólido debe estar a la vista. Considero que a Obama le falta un golpe de gracia y tiene
poderes ejecutivos para ello.